El Flexicar Fuenlabrada ha conseguido romper la mala racha. Tras cuatro partidos terminados con derrota, tres de ellos con una diferencia muy abultada, el conjunto fuenlabreño ha logrado reencontrarse con la victoria tras vencer 78-71 al Hestia Menorca en el Fernando Martín. Un triunfo merecido, pero que tardó en estar asegurado. Hasta los últimos minutos del encuentro, los menorquines estuvieron muy cerca en el marcador. El compromiso defensivo y el acierto, claves en esos instantes decisivos.
Lo cierto es que el conjunto entrenado por Iñaki Martín estuvo por delante en el electrónico en prácticamente todo el partido. Después de tres partidos consecutivos dolorosos en los que encajó casi cien puntos, el Fuenlabrada ajustó su defensa para llevar la capacidad anotadora a unos límites asumibles. De más de noventa puntos a setenta y uno. Una diferencia fundamental para un equipo que no va sobrado de nada.
Con el factor defensa corregido (sobre todo en la segunda mitad), quedaba por explotar mejor las acciones ofensivas. Ahí también hubo un avance, con más jugadas en estático terminadas con éxito de lo que suele ser habitual. Sin que el acierto en tiros de dos fuera una maravilla (12 de 37), consiguió 30 puntos desde el triple y 24 desde la línea de tiros libres, con un porcentaje de acierto también superior al que nos habían acostumbrado.
Menorca siempre fue por detrás, pero nunca a demasiada distancia como para dar el partido por cerrado. Eso no ocurrió hasta los minutos finales, a los que se llegó 72-67. Un triple de Mateo Díaz y una buena defensa dejaron la victoria en el Fernando Martín, que vivió otra gran noche y pudo, después de unas semanas, volver a celebrar con su equipo.
En un partido sin grandes anotaciones, el mejor fue Mateo Díaz con 20 de valoración, 21 puntos y 3 asistencias. El segundo máximo anotador, ya con 12 puntos, fue Jonathan Kasibabu, que capturó además 6 rebotes. En el reparto de minutos, tan limitado en días anteriores, De Bisschop jugó 32 y Vitor Benite casi 30, mientras que el resto sí tuvo un reparto más o menos igualado en torno a los veinte minutos.


