El Flexicar Fuenlabrada mostró su mejor cara y puso el 1-2 en la eliminatoria de ascenso ante Súper Agropal Palencia. Victoria 88-81 en el Fernando Martín, que supone alargar la serie hasta, como mínimo, este domingo. No hubo opciones para el Palencia en prácticamente ningún momento, que llegó a perder por más de veinte puntos y sólo pudo bajar de diez en el tramo final. Vitor Benite fue el mejor del equipo y cuatro de los cinco titulares llevaron la anotación a sus espaldas.
El Fuenlabrada se jugaba terminar por la vía rápida con la esperanza de llevar la pelea por el ascenso hasta las últimas consecuencias. Era ganar o llevarte un 3-0 y terminar la temporada. La presión estaba en máximos y el equipo respondió pasando por encima de un rival que, días antes, les había vapuleado en el primer partido. De nuevo, el Fuenla muestra una línea ascendente con el paso de los partidos. Hacerlo mejor que en este tercer partido es francamente complicado.
Desde el primer minuto, el partido solo tenía un dominador. Era el equipo local, el entrenado por Iñaki Martín. El mismo que en Palencia no fue capaz de ganar, en el Fernando Martín (demasiado despoblado de aficionados) fue capaz de arrasar. No tanto en el primer cuarto, donde la distancia entre ambos conjuntos no era tan clara como lo sería después. Jonathan Kasibabu y Dani Manchón se encargaron de anotar 13 de los 18 puntos del equipo en el tercer periodo.
Pasó el tiempo y, a más minutos, más canastas del Flexicar Fuenlabrada. Desde el segundo cuarto hasta los minutos finales del último, el dominio fue absoluto. Diferencias de más veinte puntos durante el tercer y el último periodo, con Vitor Benite y Prince Ali sumándose al calentón anotador que ya tenían Manchón y Kasibabu. No era el día en el que la derrota fuera una opción.
Y por eso, por haber dejado cerrada la victoria durante los minutos previos, el arreón final de los palentinos no surtió un efecto más que maquillador. Treinta puntos en el cuarto final, la mayoría en los minutos finales, para llevar la diferencia hasta los ocho puntos definitivos después de haber sido casi el triple previamente. Al faro que es siempre Vrankic se sumó Jakovics, con 30 puntos entre los dos y un esfuerzo que quedó lejos de ser suficiente.
El buen sabor de boca del viernes no puede hacer olvidar que el domingo hay otra final en las mismas condiciones. Ganar o quedarte eliminado en casa, sin la posibilidad de forzar el quinto partido. A ver si la misma presión provoca los mismos resultados.


