El Flexicar Fuenlabrada no se cansa de ganar

Victoria 79-80 en su visita a Mallorca con la mala noticia de la lesión de Vitor Benite

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Arrasaron un cuarto, mantuvieron las distancias en los dos siguientes...y fueron arrasados en el último. Es un posible resumen de este enfrentamiento entre Fibwi Mallorca Basket Palma y el Flexicar Fuenlabrada. Llegó la duodécima victoria para el conjunto entrenado por Iñaki Martín, que se mostró posteriormente orgulloso de sus jugadores. No es para menos, pues el trabajo en Mallorca refuerza mucho a una plantilla que podría enfrentar dos reveses muy pronto: la marcha de Aurrecoechea, tras finalizar su contrato, y la corta o larga duración de la lesión de Vitor Benite. Triunfo 79-80 con emoción hasta el último segundo (literalmente). 

En un equipo en el que los MVP son rotacionales y Aurrecoechea siempre está por ahí, hay una buena noticia que se lleva fraguando durante las últimas semanas: Jonathan Kasibabu va al alza y está alcanzando la regularidad. Media hora de juego para lograr 16 puntos y 7 rebotes. Entre él y Aurrecoechea, 30 puntos al saco de los 80 anotados. El defecto, un factor que cualquier día va a costar un disgusto (y en Mallorca estuvo cerca) es el bajísimo porcentaje de acierto en los tiros libres. Un 62%, 23 de 37. Catorce lanzamientos fáciles que se fueron por el sumidero, y el único apartado en el que el Fuenlabrada no mejora de forma consistente. 

El arranque fue soñado para el conjunto dirigido por Iñaki Martín, ya que generó una renta que fue decisiva a la larga. Secó a Mallorca en su casa, dejándoles en 12 puntos, mientras que rindió bien en la faceta ofensiva. Trece puntos de distancia, 12-25, y ese fue un mal menor para un Fibwi Mallorca Basket Palma. Un tsunami que nadie vio venir y que no se repitió, liderado en anotación por Vitor Benite. 

El ocho jugó casi todo el primer cuarto, pero se lesionó en el segundo (ya veremos el alcance) y ya no volvió a aparecer por el parquet, dejando su marca personal en 7 puntos. Un segundo cuarto en el que Mallorca se recompuso y encontró el camino hacia la canasta. Ya no lo volvió a perder, pero tampoco el Fuenlabrada. Aurrecoechea tomó el relevo anotador con 7 puntos, apuntando ya el camino hacia la victoria: los pivot deciden mucho más que los triplistas. Aurre, Kasibabu y Paul Rigot. Cada uno en su momento, todos sólidos atrás pero afilados y difícilmente parables en ataque. 

El tercer cuarto fue el de Kasibabu, en el que mostró su dominancia bajo el aro tanto arriba como abajo. Exhibición, necesaria para mantener al equipo en un partido de ritmo anotador muy alto. El Mallorca exigió un ritmo muy alto de anotación, y el Fuenlabrada estuvo a la altura hasta que ya no pudo más y tuvo que tirar de resistencia. De promediar más de veinte puntos en los tres primeros cuartos, se quedó en diez en el último y decisivo. Hizo el partido inverso al que realizó Mallorca, y casi les costó el partido. Con nueve puntos por encima a falta de tres minutos, el Fuenla vio cómo les iban arrinconando hasta llegar al último segundo con un punto de ventaja y posesión para Mallorca. Tensión máxima, público en contra...y una buena defensa que cerró la séptima victoria consecutiva y la duodécima de la temporada. Subidón de adrenalina, felicidad y a pensar en el domingo.