Torre Pacheco ha vivido este fin de semana uno de los episodios más tensos de los últimos años. Todo comenzó el pasado miércoles 9 de julio, cuando un vecino del municipio, Domingo, de 68 años, fue brutalmente agredido por varios jóvenes en las inmediaciones del cementerio. La víctima, que sufrió una paliza sin mediar palabra, denunció que no se trató de un robo, sino de una agresión gratuita. Afirmó que los agresores parecían ser de origen magrebí, lo que encendió la mecha en una localidad donde un 30 % de la población es inmigrante, principalmente marroquí.
La indignación inicial derivó en una concentración convocada por el Ayuntamiento el viernes 11, con carácter pacífico. Sin embargo, la presencia de grupos ultraderechistas radicalizó la protesta. Varios individuos lanzaron proclamas racistas y organizaron “cacerías” improvisadas contra inmigrantes en zonas del barrio de San Antonio. Durante esa noche, se registraron agresiones, vehículos destrozados y contenedores incendiados.
La violencia se repitió la noche del sábado 12. Decenas de personas armadas con palos y objetos contundentes se enfrentaron entre sí y contra la Guardia Civil, que desplegó unidades antidisturbios y refuerzos llegados desde otras provincias. El saldo fue de cinco heridos leves —tres hospitalizados— y un detenido por alteración del orden público.
Mariola Guevara, delegada del Gobierno en Murcia, ha condenado los actos violentos y ha alertado sobre la propagación de mensajes de odio a través de redes sociales, donde algunos grupos alentaron los ataques. Por su parte, el presidente regional, Fernando López Miras, exigió una respuesta contundente y pidió serenidad a la ciudadanía. Mientras tanto, Vox defendió públicamente la expulsión masiva de inmigrantes y Podemos denunció una “cacería racista instigada por la ultraderecha”.
La Guardia Civil continúa con las investigaciones tanto de la agresión inicial como de los disturbios posteriores. No se descartan nuevas detenciones en los próximos días.