Estamos asistiendo en directo a comprobar como un órgano tan importante para el funcionamiento democrático en nuestro país, como es el TC, se ha politizado de tal forma que sabemos de antemano cual será su resolución antes de que la voten.
Aunque formalmente no es un tribunal político, si tiene una dimensión política en la práctica debido a su composición y la forma de elegir a sus miembros.
¿Qué es el Tribunal Constitucional según la Constitución?
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Es un órgano jurisdiccional independiente, no integrado en el Poder Judicial, y con funciones exclusivas de control de la constitucionalidad de las leyes (art. 159 CE).
¿Por qué se dice que es "político"?
Aunque es un tribunal de garantías, se le considera "político" por varias razones:
1. El método de designación de magistrados
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12 magistrados nombrados por órganos políticos:
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4 por el Congreso
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4 por el Senado
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2 por el Gobierno
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2 por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)
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Esto lleva a que los partidos con mayoría en las Cortes influyen directamente en la composición del tribunal.
2. Los asuntos que trata son altamente sensibles políticamente
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Amnistías, leyes del aborto, eutanasia, educación, modelo territorial, independencia de Cataluña, estado de alarma...
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Sus decisiones afectan directamente a la acción política y a la vida institucional del país.
3. Votaciones divididas en bloques ideológicos
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Muchas sentencias clave salen con votaciones de 6 a 4, reflejando la división entre magistrados progresistas y conservadores.
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Se publican con frecuencia votos particulares donde los magistrados discrepan con argumentos que tienen tono político o ideológico.
¿Qué dicen los juristas?
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Formalmente no es un tribunal político, porque:
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Tiene funciones jurisdiccionales.
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Actúa conforme a Derecho y motivación jurídica.
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No forma parte del poder ejecutivo ni legislativo.
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Pero en la práctica tiene un carácter "politizado" o "ideológicamente influenciado", porque:
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Sus miembros son elegidos por partidos.
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Resuelve conflictos entre poderes del Estado y recursos promovidos por partidos.
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Magistrados que componen actualmente el TC
Cándido Conde‑Pumpido Tourón
- Presidente del TC
- Nombrado por el Senado a propuesta del PSOE
- Ex fiscal general del Estado
Inmaculada Montalbán Huertas
- Vicepresidenta del TC
- Nombrada a propuesta del Gobierno
- Trayectoria en defensa de los derechos de las mujeres
Ramón Sáez Valcárcel
- Nombrado por el Congreso a propuesta de Unidas Podemos
- Juez progresista en la Audiencia Nacional
María Luisa Balaguer Callejón
- Nombrada por el Senado a propuesta del PSOE
- Catedrática en Derecho Constitucional
Juan Carlos Campo Moreno
- Exministro de Justicia con el PSOE
- Nombrado por el Gobierno
Laura Díez Bueso
- Ex directora general en Presidencia del Gobierno
- Nombrada también por el Gobierno
Estos seis magistrados forman el bloque progresista, que actualmente tiene mayoría en el pleno (6 frente a 4 conservadores y 2 con posiciones más matizadas)
Magistrados del bloque conservador (4 miembros actuales):
Ricardo Enríquez Sancho
- Nombrado por el Senado a propuesta del PP
- Uno de los más veteranos en el TC
Enrique Arnaldo Alcubilla
- Nombrado por el Congreso a propuesta del PP
- Profesor de Derecho Constitucional, con polémicas previas por opiniones políticas
Concepción Espejel Jorquera
- Nombrada por el Congreso a propuesta del PP
- Procedente de la Audiencia Nacional
José María Macías Castaño
- Nombrado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), afín al PP
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Exvocal del CGPJ
Magistrados con posición más neutral
César Tolosa Tribiño
- Nombrado por el CGPJ
- Aunque con perfil conservador, ha tenido decisiones no alineadas del todo con el PP
María Luisa Segoviano Astaburuaga
- Primera mujer presidenta de una sala del Tribunal Supremo
- Nombrada por el CGPJ, con perfil más técnico que ideológico, tiende a coincidir con el bloque progresista
Conclusión
El Tribunal Constitucional es un órgano jurisdiccional con función jurídica, pero fuertemente influido por criterios políticos debido a su sistema de nombramiento y la naturaleza de los casos que resuelve.
Es uno de los órganos más importantes del Estado y, aunque actúa conforme a Derecho, su independencia suele estar bajo sospecha por su composición y por el peso político de sus decisiones y eso deja clara su falta de imparcialidad en las resoluciones que adopta y en la separación de poderes.