Israel y Hamás firman acuerdo de paz mediado por Trump: los rehenes serán liberados y se inicia retirada parcial

Israel y Hamás alcanzaron este jueves un histórico acuerdo de paz, mediado por el presidente estadounidense Donald Trump, que pone fin a meses de enfrentamientos en Gaza. El pacto, firmado tras intensas negociaciones en Egipto, incluye la liberación inmediata de los rehenes israelíes, un alto el fuego total y una retirada parcial de las tropas israelíes.
Familiares de los rehenes celebran el acuerdo de paz entre Israel y Hamás | AP
photo_camera Familiares de los rehenes celebran el acuerdo de paz entre Israel y Hamás | AP

En un giro dramático en el conflicto más largo y sangriento de la región, Israel y el movimiento palestino Hamás han suscrito este jueves la primera fase de un acuerdo de paz bajo la mediación directa del presidente estadounidense Donald Trump. El pacto contempla un alto el fuego inmediato, la liberación de los rehenes israelíes retenidos en Gaza y una retirada parcial de las fuerzas israelíes hacia una “línea acordada”, como paso inicial hacia una paz duradera. 

Desde hace semanas, Trump había intensificado sus gestiones, difundiendo un plan de 20 puntos para Gaza (presentado públicamente el 29 de septiembre de 2025) en conjunto con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Este plan proponía un esquema ordenado para el alto el fuego, liberaciones mutuas de prisioneros y rehenes, desarme paulatino de Hamás y la instauración de una administración de transición en Gaza.

Cláusulas del acuerdo y liberación de rehenes

Según lo pactado:

  • Hamás se compromete a liberar todos los rehenes restantes en Gaza, incluidos vivos y muertos, en un plazo aproximado de 72 horas después de la ratificación israelí. 
  • Israel, por su parte, liberará a cientos de presos palestinos (incluyendo condenas largas) y se retirará parcialmente hacia una línea previamente acordada. 
  • Se permitirán convoyes masivos de ayuda humanitaria —alimentos, medicinas y suministros esenciales— hacia Gaza, con pasillos seguros internacionales para garantizar la distribución. 
  • En fases posteriores (por definir), se negociará el desarme completo de Hamás, el control administrativo de Gaza y la reconstrucción bajo supervisión internacional. 
  • Familias de rehenes en Israel reaccionaron con emoción y alivio, congregándose en la emblemática “Plaza de los Rehenes” en Tel Aviv para celebrar la esperanzadora noticia. 

Desafíos, críticas y zonas grises

Aunque el consenso diplomático ha sido bien recibido en muchos países, el acuerdo enfrenta múltiples interrogantes:

  • Compromiso de Hamás: No está claro hasta qué punto Hamás podrá cumplir la liberación inmediata de todos los rehenes, especialmente aquellos localizados en zonas de conflicto o bajo escombros. 
  • Ratificación israelí: El gobierno de Netanyahu debe someter el pacto a aprobación parlamentaria. Sectores ultranacionalistas dentro de la coalición han amenazado con boicotear cualquier concesión percibida como débil frente a Hamás. 
  • Gobernanza futura de Gaza: No se ha definido cómo se administrará Gaza en el mediano plazo. El rol de la Autoridad Palestina, de organismos internacionales o de un consejo de transición es objeto de negociaciones futuras. 
  • Desarme y seguridad: Israel exige que Hamás quede desarmado para evitar futuros ataques o reactivaciones. Sin embargo, la implementación práctica de ese desarme es una de las cláusulas más delicadas. 
  • Confianza y verificación: En un conflicto con décadas de heridas profundas y traiciones históricas, el mecanismo de monitoreo y verificación internacional será esencial para que ninguna de las partes incumpla sin consecuencias.

Algunos analistas advierten que este acuerdo podría ser simplemente una tregua interina en lugar de una paz definitiva. 

Reacciones internacionales

La comunidad internacional recibió el pacto con esperanza cautelosa. Las Naciones Unidas, la Unión Europea y países árabes como Egipto, Catar y Turquía han respaldado el acuerdo, solicitando su pronta implementación y construcción de confianza. 

 Rusia afirmó que había apoyado desde el comienzo los esfuerzos de Trump.  El presidente ucraniano Volodímir Zelenskyy también expresó optimismo de que esta iniciativa pudiera servir de modelo en otros conflictos. 

Mientras tanto, en Jerusalén, Netanyahu sugirió que Trump merecería el Premio Nobel de la Paz por su mediación. 

¿Un nuevo amanecer o un alto el fuego temporal?

El acuerdo marca, sin duda, el avance diplomático más significativo desde el inicio de la guerra en Gaza, ofreciendo a miles de personas la esperanza de una reconciliación, alivio humanitario y retorno de sus seres queridos. Pero su éxito dependerá de la voluntad política de ambas partes, del escrutinio internacional y de un mecanismo firme de supervisión.

Si este pacto se convierte en la base para una paz duradera o se desvanece como tantos anteriores, dependerá de cómo se gestione su puesta en práctica en los próximos días. Hoy, millones de personas contarán los minutos hasta que el primero de los rehenes regrese a casa, y el futuro de Gaza cobre otra esperanza.

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