El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participa hoy en la cumbre del Consejo Europeo en Bruselas, marcada por una intensa presión sobre los Estados miembros para incrementar el gasto en defensa tras los acuerdos alcanzados esta semana en la cumbre de la OTAN.
En un contexto de creciente tensión internacional, el jefe del Ejecutivo español ha reiterado que España no suscribirá el objetivo del 5 % del PIB en gasto militar impulsado por la Alianza Atlántica, a pesar de haber firmado el documento acordado en la reunión de la OTAN y ha defendido un modelo de "defensa europea responsable y socialmente sostenible".
La postura del Gobierno español ha generado críticas por parte de aliados como Estados Unidos. El presidente Donald Trump, advirtió que España “pagará el doble” por no alinearse con el nuevo objetivo común, y amenazó con represalias comerciales sobre productos estratégicos como el aceite de oliva, el vino o los medicamentos.
Sánchez ha respondido con firmeza en el seno del Consejo Europeo: “España cumple sus compromisos con la OTAN y con la UE. Pero no renunciaremos a una política fiscal equilibrada ni a proteger el gasto social que garantiza la cohesión de nuestra sociedad”, afirmó.
Durante la cumbre, los líderes europeos abordaron la estrategia de rearme impulsada por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, que plantea una inversión de hasta 800.000 millones de euros en capacidades militares conjuntas a través del plan “Preparación 2030”. España respalda esta iniciativa, pero rechaza que implique automáticamente un aumento generalizado del gasto nacional.
Además del debate sobre defensa, el Consejo discutió nuevas sanciones contra Rusia, así como posibles medidas diplomáticas y económicas frente a la escalada de violencia en Gaza. Sánchez reiteró el compromiso de España con el derecho internacional y solicitó “acciones proporcionadas y coordinadas” en el ámbito humanitario.
Fuentes del Ejecutivo valoran positivamente la jornada, asegurando que España ha reforzado su posición como actor comprometido con la seguridad europea, pero sin ceder a una “militarización incondicional”.
La cumbre continuará mañana con sesiones dedicadas a política migratoria, ampliación de la UE a los Balcanes Occidentales y la respuesta europea a posibles medidas proteccionistas de la futura administración estadounidense.