La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha protagonizado este jueves un tenso enfrentamiento con el Grupo Parlamentario Socialista durante el Pleno de la Asamblea de Madrid. En un discurso cargado de acusaciones, Ayuso ha calificado a Navarra como "la mayor de las corrupciones" y ha señalado a esta comunidad como "el epicentro de todo" en referencia a supuestas irregularidades políticas orquestadas desde el Gobierno central.
“Han estado hundiendo Radiotelevisión Española para colocar afines en el PNV y Bildu en todas las instituciones, para que no tengan motivos para romper. Esa es la gran corrupción de Estado”, denunció la presidenta madrileña, dirigiéndose a la portavoz socialista en la Cámara regional.
Durante su intervención, Ayuso también acusó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de utilizar la Fiscalía General del Estado y de promover informes falsos "desde las cloacas" contra jueces, cuerpos de seguridad y dirigentes políticos, incluyéndose a sí misma entre las víctimas de esa supuesta estrategia.
Uno de los momentos más polémicos de su discurso llegó cuando insinuó la existencia de acuerdos secretos entre el PSOE, EH Bildu y el expresidente catalán Carles Puigdemont: “Se sabrá algún día por qué ustedes pactaron con Bildu desde el comienzo y cómo [Santos] Cerdán pactaba con Bildu y pactaba con Puigdemont a través de un salvadoreño el futuro de España”.
Ayuso también se refirió a “escándalos sórdidos” en los que, según ella, estarían implicados ministros del Gobierno por la “explotación de mujeres jóvenes con dinero público”, aunque no ofreció más detalles ni pruebas sobre esas acusaciones.
La líder madrileña concluyó su intervención acusando al Gobierno central de sostenerse gracias a “la gran corrupción” de los siete votos necesarios para mantener la mayoría parlamentaria, y reprochó al PSOE “venir aquí con lo mismo de siempre contra particulares”, en referencia a las críticas socialistas contra su gestión.
Las palabras de Ayuso han generado una fuerte reacción dentro y fuera del hemiciclo. Desde el PSOE se acusa a la presidenta de “cruzar todas las líneas” y de fomentar una política “basada en el fango y la conspiración”.
Se prevé que en las próximas horas tanto el Gobierno como los partidos aludidos respondan oficialmente a las graves acusaciones vertidas por la presidenta madrileña.
