Enseñanzas de la luna...
Los que nos gobiernan, al menos en España, se han ido curtiendo de política y de poder en los años que acumulan como cargos públicos para hacernos la vida más difícil, y en teoría sus intenciones deberían haber sido distintas a lo que han ido desarrollando.
Los demás, los ciudadanos, nos hemos ido acostumbrando sin darnos cuenta a que abusen de nosotros, y lo que es peor, a asumir que desde nuestra posición no se puede hacer mucho, nada más que protestar con mayor o menor insistencia, y muchísimas veces ni eso.
Hemos sufrido en los últimos tiempos abusos por parte de la banca, recortes de todo tipo, especialmente sangrantes en sanidad y educación... También seguimos sufriendo (y lo que nos queda) a corruptos de todos los colores que han dejado muchas arcas vacías mientras se llenaban sus bolsillos y los de sus familias, allegados y amigos...
Y lo último, y quizás más indignante, han sido las subidas escandalosas de todo tipo de impuestos, haciendo calor, frío, llueva, nieve o haga sol, mientras que ex Presidentes, ex Ministros y ex de todo, forman parte de Consejos de Administración de esas empresas que nos hacen sentir a los españoles de verdad unos miserables.
¿Y se hace algo para eliminar todo ello? Nada. Una vez, un Ministro dio una explicación de todo esto que no convence ni a una criatura de cinco años, para salir del paso y callar bocas, y punto, porque esos miserables piensan que después de la tempestad siempre llega la calma... ¡Y claro, mientras seamos un país de borregos, la calma prevalecerá a la tempestad!
