Hace ya seis años que los duques de Sussex, Meghan Markle y el príncipe Harry, renunciaron a sus deberes reales, en enero de 2020. Este movimiento, que copó multitud de titulares meses antes de que estallara la pandemia, provocó una ola de indignación entre los seguidores más afines a los royals británicos. Desde entonces, la pareja ha mantenido sus movimientos bajo mínimos, incluyendo la protección del anonimato de sus hijos, Archie y Lilibet. Sin embargo, el príncipe sigue sumando capítulos a su juicio contra varios medios de comunicación.
El proceso legal encaró sus primeros pasos en 2019, cuando su esposa demandó a ANL por publicar una carta confidencial que envió a su padre, Thomas Markle. El pasado mes de enero, Henry Charles Albert David (su nombre completo) denunciaba que las normas de la monarquía le impidieron demandar antes a la prensa sensacionalista, a quien acusaba de intromisión ilícita en su vida privada. Sin embargo, 24 horas después de que el procedimiento haya llegado a su fin, la filtración de una serie de mensajes le vuelve a dejar en una posición comprometida.
Se trata de una serie de escritos que Harry intercambió en Facebook con Charlotte Griffiths, periodista del Mail on Sunday, una de las cabeceras involucradas en su cruzada legal. Estos se presentaron como prueba por parte de la defensa de los medios, intentando demostrar que sus fuentes pertenecían al círculo más cercano del príncipe, algunas incluso procedentes de él mismo. Los mensajes se enviaron entre finales de 2011 y principios de 2012, cuando era soltero, y el tono y la cercanía desacreditaban una de sus declaraciones durante el juicio.
“Solo coincidí con ella una vez, ese fin de semana en casa del señor Landon, y como ya dije, no tenía ni idea de quién era. Desconozco si por entonces trabajaba para el Mail on Sunday. En cuanto lo supe, dejé de tener cualquier contacto con ella”, delcaraba, demostrando que ambos coincidieron en la fiesta de un amigo en común, Arthur Landon, en junio de 2012. Sin embargo, los escritos filtrados a medios como The Telegraph prueban que Harry también intentó establecer un contacto más cercano.
Cercanía entre príncipe y periodista
“Soy H, por si habías confundido el nombre y la foto. ¡X! (beso)”, le escribía el 4 de diciembre de 2011. “Hola, señor travieso… ¿Llegaste bien a casa? ¿Encontraste tu coche? Y lo más importante, ¿ganaste a Arthur en la autopista? ¡Qué fin de semana de locura! ¿No podríamos hacer travesuras en el campo todos los fines de semana, por Dios? Besos, CG String”, respondía, usando la palabra ‘tanga’ como firma junto a sus iniciales. “Qué grupo. Nunca me había reído tanto en 24 horas. ¿Señor travieso? ¿Cómo me he ganado ese título? Desde luego no fui peor que nadie”, proseguía el príncipe.
“Te echamos muchísimo de menos en casa de Arthur la semana pasada”, le enviaba Charlotte en enero de 2012. Harry respondía con un tono mucho más cercano: “Ojalá hubiera estado allí, cariño, pero por desgracia estaba atrapado en Cornualles con cosas del ejército :( Si no, habría ido y te habría ganado bebiendo, obvio. Ojalá haber podido estar… sobre todo si tú estabas allí. ¿Alguna vez trabajas? Espero que estés muy bien, Griff… Echo de menos nuestros arrumacos mientras vemos una peli. Estaré incomunicado toda la semana, por si piensas que soy borde; mantenme al día. Besos”.
