El 2025 no ha sido un año en absoluto fácil para Jordi González. En mayo, y tras cinco meses alejado del foco mediático, la revista SEMANA revelaba que el conocido presentador había estado a punto de morir. Un durísimo incidente en Colombia hizo que su rutina diera un giro de 180 grados, hasta el punto de replantearse lo que es verdaderamente importante. Por ese motivo, ahora ha tomado una drástica decisión que mucho tiene que ver con su continuidad en la televisión.
Tras haber sido parte de Telecinco durante 25 años, Jordi González ahora ha decidido que en ‘Col·lapse’, el programa que presenta en TV3, será el último del que forme parte. Así lo ha revelado en una entrevista para ‘Diari Ara’, en la que ha anunciado a bombo y platillo su jubilación.
“Llegó la propuesta de TV3 con un programa con reputación, audiencia, solvente, en Cataluña y en catalán. Además, no solo presento, sino que también soy director. Es una manera muy satisfactoria de acabar una carrera”, ha confesado con mucho orgullo, y con las ideas totalmente claras.
Y es que, si algo tiene claro Jordi, es que no va a cambiar de opinión ni aunque pasen unas semanas. Se trata de una decisión muy meditada para él, sobre todo, teniendo en cuenta los giros que ha dado su vida en cuestión de meses: “Es mi epílogo, seguro. Lo podemos escribir ante notario. Puede durar tres meses o tres años, pero no haré otro programa más”, ha continuado tajante.
No obstante, no puede evitar mirar al pasado, y en concreto, a su larguísima etapa en Telecinco con mucho anhelo y cariño. Fueron más de dos décadas las que estuvo trabajando como presentador en Mediaset, incluso en una etapa muy buena para la cadena a nivel de cifras, que también se notó en su sueldo:
“En Telecinco en una época dorada, cuando también ficharon a Ana Rosa, Jesús Vázquez y Pedro Piqueras. Vasile nos decía que éramos la aristocracia de la tele. Mi mejor sueldo lo llegué a ganar en el año 1999. Cobraba 20 millones de pesetas. 120.000 euros por programa, no por temporada”, ha confesado en la entrevista.
Durante esa etapa, Jordi pudo ahorrar mucho dinero y ahora, considera que no necesita más, pues tiene “dinero”, pero “no hijos”, por lo que no tiene que gastarlo en otras personas más que en sí mismo: “Al día siguiente iré a Japón, que todavía no he ido. Y quiero aprender inglés y aprender a cocinar. Son las cosas que me propuse cuando tenía 40 años y que todavía no he podido hacer”, ha revelado, haciendo referencia a los planes que hará justo después de poner punto final a su carrera profesional.
