El hijo de Colate y Paulina podría acabar en un internado, como medida preventiva por la guerra judicial de sus padres

El juez que lleva el caso por la potestad y la paternidad del adolescente de 15 años, hijo en común de Paulina Rubio y Colate Vallejo-Nágera, podría enviar al joven a un internado en un país neutral, alejado de España y Miami, mientras el caso se resuelve
Colate Vallejo-Nágera y Paulina Rubia fueron pareja y tienen un hijo en común | GTRES
photo_camera Colate Vallejo-Nágera y Paulina Rubia fueron pareja y tienen un hijo en común | GTRES

La guerra entre Paulina Rubio y Colate Vallejo-Nágera no solo sigue abierta, sino que atraviesa uno de sus momentos más delicados. Esta vez, el foco ya no está en los reproches cruzados ni en los titulares del pasado, sino en las consecuencias reales que esta batalla puede tener para el hijo adolescente que comparten. Con 15 años, el menor se ha convertido en el centro de un conflicto judicial que podría desembocar en una decisión drástica: ingresar en un internado como solución “neutral” ante la incapacidad de sus padres para llegar a un acuerdo.

Desde hace más de una semana, Colate se encuentra en Miami para atender los distintos litigios relacionados con la custodia y el lugar de residencia de su hijo. El empresario lleva seis años peleando en los tribunales para que se escuche el deseo del menor de trasladarse a España, donde quiere vivir junto a su familia paterna. Sin embargo, ha sido el último año el más duro y complejo, con un clima de tensión que ha ido en aumento en el ámbito judicial.

El punto de inflexión está a punto de llegar. En los próximos días, el joven podrá hablar por primera vez directamente ante la jueza, sin intermediarios y sin que sean sus padres quienes interpreten su voluntad. Un paso clave que puede marcar el rumbo definitivo de su vida académica y familiar.

La figura clave: la guardiana del menor

Pero más allá de lo que diga el adolescente, hay un informe que pesa especialmente en esta causa: el de la guardiana del menor. La figura legal, cuyo cometido es velar exclusivamente por el interés del chico, ha elaborado un documento que no deja en buen lugar a ninguno de los progenitores.

Según ha trascendido, el informe recoge el agotamiento emocional del menor, la tensión constante en la relación con su madre y su firme deseo de vivir con su padre. Sin embargo, también subraya un punto delicado: el adolescente estaría “demasiado apegado” a Colate, algo que, a ojos de la guardiana, tampoco resulta saludable.

De ese diagnóstico surge una recomendación que ha generado una gran polémica: que el menor sea enviado a un internado fuera de España, de modo que no viva ni con la madre ni con el padre. Una medida estricta que busca alejarlo del conflicto, pero que choca frontalmente con el deseo del propio chico, que quiere instalarse en España y mantener el vínculo diario con su familia paterna.

Este escenario convierte al menor en el principal perjudicado de una guerra que parece no tener fin. A sus 15 años, podría verse obligado a abandonar tanto su entorno habitual como la opción que él mismo ha expresado ante la justicia, quedando en tierra de nadie hasta su mayoría de edad.

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