Apenas se escucha ya el discurso de la convivencia, de los dos estados, de la solución pacífica a todo lo que está sucediendo en Gaza, pero el documental "No other land" es una de esas escasas voces.
Mientras se ven vídeos que explosionan la cabeza como el que publicó hace unos días la Administración Trump sobre el resort Gaza que parecía un anuncio de ‘ven a Dubai’ de las líneas aéreas de los emiratos, este documental de Yuval Abraham, Basel Adra, Hamdan Ballal y Rachel Szor habla de poner fin de una vez desde ese lado que se nos está olvidando a todos: entendernos los unos a los otros.
Un discurso que, por cierto, es el que siempre expresaron los israelíes más progresistas, esta pasada noche consiguió el Oscar al mejor documental. Es la línea también que siempre ha seguido el Hollywood liberal.
La historia presenta a Basel Adra, un activista palestino de Cisjordania que lucha contra la expulsión de su comunidad por las autoridades israelíes. Va grabando con su cámara a los soldados desplegados por el gobierno israelí y cómo van derribando las casas y expulsando a sus habitantes. Y un día conoce a Yuval, un periodista israelí, que empatiza con su lucha, que se da cuenta de lo que está haciendo Israel con la gente.
Empiezan a llevarse bien, pero es obvio que algo falla ya que mientras el palestino vive en un territorio ocupado militarmente, el israelí se mueve sin restricciones por el país. Hay una desigualdad que es imposible no ver. Por cierto, Yuval es el director del documental.
Las imágenes no dejan lugar a las dudas desde una mirada desprejuiciada: se derriban los parques infantiles en Palestina, se mata al hermano de Adra, hay otros ataques de colonos judíos.
Al recoger el Oscar al mejor documental -categoría en la que el año pasado se lo llevó 20 días en Mariupol, sobre la masacre de Rusia en Ucrania- Adra dijo que la película “refleja la dura realidad que llevamos décadas sufriendo, una realidad que continúa hasta hoy, y pedimos al mundo que tome medidas concretas para poner fin a esta injusticia”, según recogió la CNN.
Por su parte, el israelí Abraham pidió el fin de la “terrible destrucción de Gaza” y la liberación de los rehenes israelíes. “Hemos creado esta película juntos, palestinos e israelíes, porque juntos nuestras voces son más fuertes”, añadió.
