Deborra-Lee Furness atraviesa uno de los capítulos más dolorosos de su vida tras firmar el divorcio de Hugh Jackman, con quien compartió 27 años de matrimonio y comparte dos hijos mayores de edad, Oscar Maximilian y Ava Eliot, de 24 y 19 años. Si bien la pareja siempre ha presumido de cariño, amor y respeto, incluso cuando anunciaron su separación, la realidad ha sido mucho más compleja y, la productora siente que su historia es la de una traición.
"Mi corazón y mi compasión están con todos aquellos que han atravesado el traumático viaje de la traición", declara la filántropa australiana en exclusiva para Daily Mail. Sus palabras reflejan el dolor y la incredulidad porque jamás imaginó que el hombre con el que formó una familia pudiera causarle una herida tan profunda.
Tras anunciar su separación y después de meses de insistentes rumores, Hugh Jackman hizo oficial su noviazgo con Sutton Foster, apareciendo juntos de la mano. Ese momento vino a confirmar las sospechas que siempre tuvo Deborra-Lee, pero que hasta entonces no había podido corroborar.
"Su intuición estaba en lo cierto", así que finalmente se sintió "más tranquila después de confirmar que sus sospechas estaban justificadas" y no fueran fruto "de los celos o su imaginación", confesó su entorno. A raíz de que salieran publicadas estas imágenes, la actriz se refugió en sus hijos, aparentemente afectados por la nueva relación de su padre.
Tras su decisión de solicitar oficialmente el divorcio de la estrella de Deadpool y Wolverine, la productora ha relatado su angustia dos años después de anunciar su separación. Calificó su ruptura como "una herida profunda que ha calado hondo”.
“Sin embargo, creo en un poder superior y en que Dios/el universo, sea cual sea tu guía, siempre está trabajando a nuestro favor”, ha señalado Furness. “Esta creencia me ha ayudado a sobrellevar la ruptura de un matrimonio de casi tres décadas”. Según la productora y filántropa, el proceso la ha ayudado porque “ha adquirido mucho conocimiento y sabiduría”.
"Incluso cuando nos enfrentamos a una aparente adversidad, esta nos conduce a nuestro mayor bien, a nuestro verdadero propósito. Puede doler, pero a la larga, volver a uno mismo y vivir dentro de la propia integridad, valores y límites es liberación y libertad", reveló.
Furness asegura que "lo único" que ha aprendido es que "nada de esto es personal". "Todos estamos en nuestro viaje individual y creo que las relaciones en nuestras vidas no son aleatorias. Nos sentimos atraídos por las personas, las invitamos a entrar, para aprender nuestras lecciones y reconocer y sanar las partes rotas de nosotros mismos... Sigo estando agradecida", concluyó.
