A pesar de tener bastante reconocimiento en la industria cinematográfica internacional, Antonio Banderas decidió que había detalles más importantes en su vida. El malagueño se fue de Hollywood sin mirar atrás y regresó a su Málaga natal para seguir ligado a la interpretación, pero de una forma un tanto distinta.
El intérprete concede una entrevista a The Times para explicar por qué tomó esta decisión y cómo cambió su vida tras el infarto que sufrió en 2017. De hecho, él mismo reconoce que este fue el punto de inflexión que le llevó a dejar Hollywood. “Lo mío fue una advertencia muy seria, cambió mi perspectiva de la vida”, asegura.
El infarto fue el punto de inflexión para dejar Hollywood
“Al enfrentarme a la muerte, me hizo reflexionar y darme cuenta de que, en realidad, soy actor de teatro”, detalla el actor español. Quizás fue una de las motivaciones que le hizo comprar el Teatro Soho de Málaga, donde ha estrenado numerosas obras y ha logrado que acoja los premios Goya 2021 con él mismo como presentador de la gala.
En la entrevista, Banderas recuerda que haberse labrado un nombre en Hollywood no fue nada sencillo. Desde el primer momento se dio cuenta de los prejuicios que existían hacia el castellano, pues le dijeron que sólo podía interpretar a “los malos”. “El problema fue que, unos años después, yo tenía una máscara, un sombrero, una espada y una capa, y el malo era el Capitán Love, que era rubio y tenía los ojos azules”, comenta con humor sobre su papel en ‘La máscara del Zorro’.
Aunque aquello marcó el despegue de su carrera, no ha sido su papel más importante, según revela el propio Banderas. Ese espacio lo guarda para otra película: “Aún más importante es 'El Gato con Botas', porque está dirigida a niños pequeños. Ven a un gato que tiene acento español, incluso andaluz, y es un buen tipo”.
