Cómo llevar una alimentación equilibrada

Consejos para una alimentación equilibrada
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En general, la población no dispone de una información correcta ni ordenada sobre qué debemos comer para gozar de un estado óptimo de salud. En las redes hay una sobre información, muchas veces contradictoria y que nos hace cometer muchos errores a la hora de elegir los alimentos que debemos ingerir a diario para estar sanos y tener la energía suficiente.

En este artículo quiero resumir las principales ideas de una alimentación equilibrada y los motivos de porqué debemos comer así.

Como base, debemos saber que la población en general debería consumir: Micronutrientes (vitaminas y minerales). Macronutrientes (carbohidratos, proteínas y grasas) y agua.

Los micronutrientes son esenciales para el funcionamiento de nuestro cuerpo

Los micronutrientes son las vitaminas y los minerales. Las primeras son necesarias para el funcionamiento celular, el crecimiento y el desarrollo normales. Se clasifican en:

Hidrosolubles: son aquellas que se pierden por el sudor y el agua y por tanto no se acumulan en el organismo y hay que consumirlas a diario. B1, B2, B3, B5, B6, B8, B9, B12 Y vitamina C.

Liposolubles: son aquellas que se disuelven en la grasa y por tanto se acumulan, es importante consumir grasas saludables para un buen aporte de dichas vitaminas. Vitamina A, D, E y K.

Por otro lado, los minerales son importantes para mantener los huesos, corazón y cerebro funcionando bien, también son importantes para las enzimas y las hormonas. Calcio, sodio, fósforo, cobre, hierro, magnesio, potasio, yodo, cinc, selenio, etc.

Tanto las vitaminas como los minerales suelen encontrarse en su mayoría

en vegetales y por ello es importante que la mitad de nuestro plato contenga verduras lo más variadas posibles y usando diferentes tipos de cocción. También tienen un poder antiinflamatorio.

Los macronutrientes nos proporcionan energía

Por otro lado debemos consumir macronutrientes que entre otras funciones nos proporcionan energía para que nuestro organismo realice sus tareas esenciales y para poder realizar nuestra actividad.

Los macronutrientes son los carbohidratos, las proteínas y las grasas.

Los carbohidratos son la principal fuente de energía de nuestro organismo, son un combustible rápido y proporcionan energía a todas nuestras células, desde el cerebro hasta los músculos.

Debemos consumir los que menos índice glucémico presenten (velocidad con la que entra la glucosa en nuestra sangre). Estos son los integrales. En nuestro plato deben ocupar 1⁄4. Arroz integral, cereales (integrales, quinoa, trigo sarraceno, espelta, quinoa), patata, legumbres.

Las proteínas ayudan a fabricar células, tejidos, hormonas, enzimas, catalizadores, etc y ayudan a fortalecer músculos, piel y huesos. Son la carne, mejor las magras como el pollo, el pavo, o las partes con menos grasa; pescado, marisco, huevos, frutos secos y legumbres. En nuestro plato deben ocupar 1⁄4.

Las grasas cumplen diversas funciones vitales como almacenar energía, sirven de estructura para producir hormonas y otras sustancias y facilitan el transporte de varias vitaminas. En nuestro menú, debemos elegir las grasas saludables que están en el aceite de oliva, las aceitunas, el aguacate, el pescado azul (salmón, anchoas, atún, sardinas, boquerones, cazón, etc), los frutos secos y las semillas (como el lino y la chía).

Por último una mala hidratación genera que nuestras células se desaceleren y generen menos energía. Provoca calambres, fatiga, confusión, migrañas, entre otros. Es muy importante beber agua.

Es importante ingerir estos nutrientes para que nuestro organismo funcione correctamente y para prevenir enfermedades. No busquemos dietas milagro ni super alimentos, amigo y amiga Sapiens come variado e incluye verdura en tus platos y gozarás de una buena salud.

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