GTA 6 se ha convertido, incluso antes de su lanzamiento, en uno de los videojuegos más esperados y comentados de toda la historia de la industria. Todo apunta a que, cuando llegue a las tiendas, batirá récords de ventas y marcará un nuevo hito para Rockstar Games. Sin embargo, su desarrollo todavía no estaría completamente cerrado.
En una reciente intervención en el pódcast Button Mash, el periodista especializado Jason Schreier abordó el estado actual del proyecto y dejó claro que el título aún no habría alcanzado la fase conocida como “content complete”, es decir, el momento en el que todo el contenido del juego queda definitivamente terminado. Según explicó, el equipo seguiría ultimando misiones, niveles y decisiones sobre qué elementos acabarán formando parte de la versión final.
Este proceso es habitual en grandes producciones de esta magnitud. Primero se completa el conjunto de funciones principales, después se cierra el contenido y, finalmente, se entra en una fase intensiva de corrección de errores y pulido. Incluso en ese último tramo, siempre existe margen para introducir ajustes o pequeños añadidos si el equipo considera que mejoran la experiencia.
En cuanto a la fecha de lanzamiento, Schreier reconoce que todavía no existe una certeza absoluta. Aunque se sigue manejando una ventana situada en noviembre, el propio entorno de desarrollo no puede garantizar al cien por cien que el juego llegue en ese mes. Aun así, la sensación general sería más sólida que en anteriores estimaciones que apuntaban al otoño de 2025 o incluso a mayo de 2026.
Rockstar, fiel a su filosofía, no estaría dispuesta a publicar GTA 6 sin alcanzar el nivel de calidad que la compañía considera imprescindible. Además, la editora cuenta con un pequeño margen adicional gracias a su año fiscal, que finaliza el 31 de marzo, lo que permitiría cierto colchón en caso de que fuese necesario ajustar el calendario.
Esto no implica que un retraso sea inevitable, pero sí confirma que la opción siempre está sobre la mesa. La historia de Rockstar demuestra que el estudio prioriza el resultado final por encima de cualquier presión comercial, incluso si eso implica posponer uno de los lanzamientos más importantes de la década.
