Un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) revela que la autonomía media anunciada por los fabricantes de coches eléctricos es hasta un 15% superior a la que realmente se obtiene calculando el consumo medio homologado y la capacidad útil de la batería. Esta diferencia, que puede oscilar entre el 9% y el 22% según el modelo, se debe a cómo se aplica el protocolo de homologación WLTP vigente en la Unión Europea.
Según denuncia la OCU, los fabricantes aprovechan el consumo más bajo registrado durante el ciclo WLTP —obtenido en condiciones ideales, como una temperatura de 23 ºC y sin pérdidas por el proceso de carga— para presentar cifras de autonomía más favorables. Esta práctica, aunque legal, puede inducir a error al consumidor y generar desconfianza hacia el coche eléctrico.
Como ejemplo, el organismo señala el caso del Ford Puma eléctrico, cuya autonomía anunciada es de 376 kilómetros. Sin embargo, al dividir la capacidad útil de su batería (43 kWh) entre su consumo medio oficial (13,1 kWh/100 km), se obtiene una autonomía real de solo 328 kilómetros, un 15% menos de lo declarado.
Ante esta situación, la OCU exige que la autonomía se calcule utilizando el consumo medio completo del ciclo WLTP y no solo los valores más favorables. Además, pide que los fabricantes informen expresamente sobre la autonomía en autopista, que suele ser la más reducida pero también la más importante para quienes realizan viajes largos.
A pesar de esta crítica, la OCU reafirma su apoyo al coche eléctrico por su menor impacto ambiental, su acceso sin restricciones a las Zonas de Bajas Emisiones y por el progresivo abaratamiento del coste por kilómetro, que ya compite con el de los vehículos de combustión. Actualmente, existen más de 40 modelos eléctricos por debajo de los 35.000 euros.
Por último, la organización insiste en la necesidad de mejorar la infraestructura de recarga, especialmente para los 9 millones de conductores sin garaje. Para ello, reclama más puntos de carga en vía pública a precios asequibles, cargadores rápidos en carretera y un sistema de pago unificado que admita efectivo, tarjeta o aplicación móvil. También urge al Gobierno a automatizar las ayudas del Plan Moves, permitiendo que el descuento se aplique directamente al comprar el vehículo, sin demoras.
“La movilidad sostenible no puede seguir siendo un privilegio para unos pocos”, concluye la OCU.