La finca de Cantora se vende por 1,2 millones de euros a un empresario libanés

Isabel Pantoja y Kiko Rivera en Cantora | ¡Hola!
Isabel Pantoja dice adiós definitivamente a la finca de Cantora, una propiedad que pertenecía al fallecido Paquirri y que ahora será propiedad de un multimillonario de origen libanés 

En septiembre de 2025Isabel Pantoja salió de Cantora para instalarse en Madrid después de meses en los que se elucubró sobre una inminente mudanza que no terminaba de llegar. Su estancia en la capital fue fugaz, pero, aunque volvió a trasladarse, no regresó a su refugio gaditano, sino que voló hasta las Islas Canarias, donde reside actualmente y donde ha dicho definitivamente adiós a la finca de Medina Sidonia que heredó de Paquirri.

Según ha adelantado Mónika Vergara en el programa 'Fiesta', la propiedad ya tiene nuevo dueño: un hombre libanés cuya identidad no ha trascendido, que habría pagado 1,2 millones de euros, lo que supone un respiro para las dificultades financieras de la tonadillera, asediada desde hace años por las deudas con Hacienda. "Cantora ya no pertenece a Isabel Pantoja", ha expresado la colaboradora, quien ha detallado que el multimillonario extranjero se interesó hace unos dos meses por el cortijo.

Según la información que maneja Vergara, el nuevo propietario tiene previsto "poner una yeguada" en los terrenos de Cantora. "Vamos a ver si eso finalmente es así", ha explicado, ya que, "en ese campo le queda un año y medio o dos para finalizar ese contrato de arrendamiento". "Como necesitan la firma de Kiko para proceder a esa venta, lógicamente Isabel Pantoja tenía que llamar a Kiko… Todo esto ha llevado a suavizar la situación", ha valorado también la tertuliana.

Fue hace cuatro décadas cuando Francisco Rivera Paquirri adquirió la finca de Cantora, un cortijo de 500 hectáreas y 2.000 metros cuadrados construidos ubicada en el término municipal de Medina Sidonia, en Cádiz, a poco más de 20 kilómetros de su Barbate natal. Una explotación ganadera y agrícola con varias naves industriales, cuadras y piscina en la que el torero y su segunda esposa, Isabel Pantoja, pasaron momentos muy felices.

Sin embargo, todo se truncó con la prematura muerte del diestro tras una trágica cogida en la plaza de toros de Pozoblanco (Córdoba) el 26 de septiembre de 1984, cuando su hijo menor, Kiko Rivera, tenía solo siete meses. Recuperada del duelo, Isabel siguió atesorando buenos momentos en la finca donde celebró grandes cumpleaños rodeada de familiares, amigos íntimos y admiradores. Con los años y después de su paso por prisión por blanqueo de capitales, se convirtió en el refugio de la cantante en el que se fue aislando de todos sus conocidos hasta convertir a Cantora casi en un búnker al que no tenían acceso ni sus hijos.

En septiembre del año pasado, Antonio Rossi hablaba de la "absoluta ruina" de Isabel Pantoja y relataba que la artista estaba "desmantelando" la casa. "No quiero entrar en las condiciones en las que están dentro. Están desmontando, no tienen nada. Sus bienes inmuebles forman parte de avales, de embargos, no cubre la deuda todo lo que tienen... No son propietarios. Todos los bienes no cubren las deudas", detallaba el periodista.

Más recientemente, a finales de enero, la revista Lecturas revelaba la salida a subasta de la finca con una deuda acumulada de más de 2,2 millones de euros. Fue entonces cuando escuchamos hablar por primera vez del misterioso hombre libanés que finalmente se habría hecho con el cortijo aliviando en parte la delicada situación económica de Isabel.

También se ha despedido definitivamente de Cádiz la ganadería que fundó Paquirri, un hierro con un trébol de cuatro hojas y una letra "P" en medio. Desde 1988 pertenecía a sus hijos mayores, Francisco y Cayetano, pero a finales de 2025 el empresario castellonense Daniel Ramos se hizo con el hierro, la divisa y los derechos históricos, no así con el ganado cuyas reses propiedad de los Rivera ya habían sido vendidas hacía tiempo.