Fernando Tejero confiesa que el papel de Luisma iba a ser para él
Mucho antes de que 'La que se avecina' se impusiera como la comedia más famosa de nuestra pantalla, 'Aquí no hay quien viva' ya alumbraba el camino del éxito masivo. Fernando Tejero tuvo gran parte de la culpa de aquel fenómeno en Antena 3, hasta el punto de ser millonariamente tentado por la competencia directa. Tal y como confiesa en 'Lo de Évole', su rechazo cambió por completo el destino de otra ficción mítica: el Luisma de Telecinco estuvo a punto de tener un rostro muy distinto al de Paco León.
"Esto nunca lo he contado, pero el personaje de Paco León en Aída era para mí". El propio Jordi Évole quedó atónito ante una revelación cuya onda expansiva impacta en dos de las mayores instituciones de nuestra televisión. Corrían los años dorados de la comunidad de vecinos y sus datos de audiencia suponían una amenaza total para cualquier rival. El propio Tejero se asombró de su ascenso: de un papel pensado como secundario, pasó a controlar por completo la narrativa de una serie que necesitó una secuela que, a día de hoy, sigue muy viva.
Tal fue el brillo de este actor en plena ascensión atómica, que Telecinco quiso blindarlo: "Me ofrecieron un cheque en blanco". El cordobés relata cómo la cadena privada pujó por él para liderar un spin-off que hoy es historia de la televisión. El carismático Luisma no iba a enfundarse originalmente en la piel de Paco León, sino en la del portero más famoso de la pequeña pantalla. Tejero dijo que no; la comedia de los hermanos Caballero continuó su imperioso periplo y Aída encontró en Paco León a su propio icono.
El destino y los negocios terminaron llevando al actor a la misma cadena años después. Con la mudanza de 'Aquí no hay quien viva' a Telecinco, el portero se hizo espetero y la fama se amplificó, algo que confiesa no disgustarle: todavía disfruta haciéndose fotos con sus seguidores, recordando cuando él mismo "perseguía por toda España" a su adorada Ana Belén.
Sin embargo, este pistoletazo al mundo de la farándula trajo consigo sinsabores que no ha querido ocultar. "Amigos tengo pocos, pero son lo mejor del mundo", recalca Tejero, refiriéndose a quienes se acercaron solo cuando su nombre rellenaba titulares. De la profesión, su círculo es selecto: Malena Alterio —con quien el programa protagoniza un reencuentro cargado de energía— o Alberto San Juan. El resto pertenece a su entorno más íntimo y anónimo.