La NASA advierte que viajar al espacio todavía es peligroso para nuestro organismo

La nave espacial Starliner de la NASA y Boeing | Archivo
En un reciente estudio, la NASA ha descubierto la exposición a la falta de gravedad y a la radiación solar fuera del planeta Tierra provoca envejecimiento prematuro, atrofia del corazón y un deterioro significativo en el sistema inmunológico

La NASA ha identificado nuevos riesgos biológicos asociados a la vida en el espacio que afectan directamente al sistema inmunitario de los astronautas, un factor clave para las misiones de larga duración. Los resultados, publicados en la revista científica Science Advances, añaden incertidumbre a los planes de enviar seres humanos a Marte, un objetivo central para Elon Musk y su compañía SpaceX. 

Lejos de limitarse a amenazas externas, la investigación pone de relieve que el propio organismo humano se convierte en un frente de riesgo. La ausencia de gravedad altera funciones básicas para las que el cuerpo está adaptado desde su evolución en la Tierra, generando cambios progresivos que se intensifican cuanto mayor es el tiempo de exposición al entorno espacial.

Durante los primeros días en la Estación Espacial Internacional, los astronautas suelen experimentar náuseas y desorientación, consecuencia directa de la redistribución de los fluidos corporales. No obstante, los científicos advierten de que los efectos más relevantes aparecen a medio y largo plazo, cuando se ven comprometidos sistemas complejos como el inmunológico.

Células inmunitarias bajo microgravedad

El estudio se centró en el análisis de la línea celular THP-1, utilizada como modelo para observar el comportamiento de monocitos y macrófagos. Estas células desempeñan un papel esencial en la regulación de la inflamación y en la reparación de tejidos, procesos críticos para mantener la salud en condiciones extremas.

Las muestras fueron cultivadas durante semanas en un entorno de microgravedad y expuestas a radiación ionizante, dos factores habituales fuera de la Tierra. Tras su regreso a bordo de una cápsula SpaceX Dragon, los investigadores detectaron alteraciones significativas que podrían dificultar la cicatrización y la respuesta ante infecciones.

Además del sistema inmunitario, los datos confirman efectos sobre el sistema cardiovascular. La falta de gravedad reduce el esfuerzo del corazón, favoreciendo su atrofia, mientras que la radiación acelera el deterioro de las arterias. A ello se suma la alteración del gen RYR2, relacionado con la regulación del calcio necesario para la contracción cardíaca.

Uno de los hallazgos más preocupantes es la reducción de la actividad de 52 genes implicados en la reparación del ADN. Esta disminución deja al organismo más expuesto a los daños provocados por la radiación y al envejecimiento prematuro, reforzando la idea de que los viajes tripulados a Marte siguen enfrentándose a barreras biológicas de gran complejidad.​