Familias del CEIP Miguel Hernández de Getafe inician movilizaciones ante la falta de respuestas de la Comunidad de Madrid

CEIP Miguel Hernandez (Getafe)
Las familias del CEIP Miguel Hernández de Getafe han iniciado un calendario de movilizaciones contra la Comunidad de Madrid para exigir soluciones urgentes a la «precariedad» del centro: denuncian un 45% de provisionalidad del personal y falta de recursos

Las familias del CEIP Miguel Hernández de Getafe han anunciado un calendario de movilizaciones para reclamar a la Administración educativa de la Comunidad de Madrid soluciones urgentes ante la “situación de precariedad” que, dicen, atraviesa el centro. Reclaman medidas que garanticen la calidad educativa, la continuidad del proyecto pedagógico y condiciones adecuadas para el alumnado y el profesorado.

La comunidad educativa solicitó recientemente una reunión con la Dirección de Área Territorial (DAT) Sur para exponer problemas estructurales que, según argumentan, afectan al colegio desde hace años. Afirman que la petición fue desatendida y que la respuesta oficial recibida no ofrece soluciones concretas a los asuntos planteados.

Entre las principales quejas figura la elevada rotación del profesorado: en el centro hay un 45% del personal con carácter provisional, situación que, según las familias, dificulta la continuidad del proyecto educativo y provoca una sobrecarga de trabajo en el claustro. También alertan del impacto sobre el alumnado con necesidades educativas especiales, especialmente del alumnado con Trastorno del Espectro Autista (TEA), dado que el centro es referente en escolarización preferente para estos estudiantes.

Las familias señalan además que la apertura continuada de nuevas aulas para absorber el aumento de alumnado en la zona no ha ido acompañada de los recursos humanos y materiales necesarios. Como consecuencia, espacios destinados a desdobles, trabajo en grupos reducidos y otras actividades pedagógicas han sido transformados en aulas ordinarias, lo que, según la comunidad educativa, perjudica tanto la calidad de la enseñanza como el bienestar del alumnado y del profesorado.

Entre las demandas planteadas a la DAT figuran: la renovación de comisiones de servicio para mantener al equipo docente y asegurar la continuidad del proyecto, el aumento del personal de apoyo especializado para el alumnado con necesidades educativas, medidas concretas para reducir la interinidad docente y que la apertura de nuevas aulas se distribuya en otros centros del barrio que están dispuestos a ampliar su oferta. Exigen, además, que cualquier incremento del alumnado vaya acompañado de una dotación estable de recursos humanos.

Ante la falta de respuesta de la administración, las familias han iniciado movilizaciones. La primera acción será un encierro en el colegio el 6 de marzo, de 17:00 a 21:00 horas, con una asamblea abierta a la comunidad educativa para informar y planificar próximas medidas. También se barajan nuevos encierros —incluido uno con pernocta— y la posibilidad de convocar una huelga de familias.

El CEIP Miguel Hernández destaca por su apuesta pedagógica basada en proyectos, su enfoque inclusivo y la participación activa del alumnado y las familias; además es uno de los dos únicos colegios públicos del municipio con jornada partida. Las familias piden que estas singularidades sean tenidas en cuenta a la hora de asignar recursos.

La comunidad educativa avisa que mantendrá las movilizaciones hasta que la Comunidad de Madrid atienda sus demandas y adopte medidas que garanticen el derecho del alumnado a una educación pública de calidad.