¿Cómo estar al tanto de actividades delictivas relacionadas con las apuestas deportivas?

El mundo de las apuestas deportivas lleva años creciendo a un ritmo imparable, cada vez son más y más personas, profesionales y amateurs, los que se meten de lleno en este mundo. Las casas de apuestas lo saben y aprovechan el filón que esto supone. Sitios como luckia apuestas deportivas ofrecen bonos, descuentos, ofertas y todo tipo de promociones para intentar atraer a nuevos jugadores en un mercado cada vez más competitivo. Sin embargo, como pasa en muchos ámbitos de la vida, este “boom” también resulta muy atractivo para criminales que lavan dinero por ejemplo, incluso ha llegado a salpicar a profesionales que intentan amañar partidos o estadísticas y este es un problema que crece a la par del negocio puesto que también cada vez hay más técnicas o métodos tecnológicos para que las actividades delictivas se puedan llevar a cabo lamentablemente. 

El tema de los riesgos penales en las apuestas deportivas se ha convertido en un tema crítico. Muchas autoridades públicas expresaron su preocupación. No hablamos solo de amaño de partidos, que ya se está abordando dentro de la UE, sino de blanqueo de capitales, infiltración delictiva en la industria de las apuestas, apuestas ilegales o ciberdelincuencia. Vemos que existen grandes divergencias entre la evolución del comportamiento delictivo en general, expandiéndose a través de la globalización e Internet, y las capacidades de aplicación de la ley contra los delitos contemporáneos. En este sentido, las situaciones nacionales son muy diversas. Algunos países tienen más conocimientos y experiencia, especialmente en temas como el delito cibernético o el lavado de dinero, que otros.

El sector de las apuestas es vulnerable porque es muy líquido (alrededor de 500.000 millones de euros se apuestan cada año en todo el mundo), tiene una fuerte dimensión virtual y es transnacional. Muchos operadores tienen su sede en el extranjero, y alrededor del 70-80 % de las apuestas las realizan consumidores de jurisdicciones donde los operadores de apuestas en cuestión no tienen autorización para aceptar las apuestas. Eso representa un problema importante porque significa que los reguladores nacionales no supervisan ni abordan correctamente muchos riesgos delictivos potenciales.

Uno de los riesgos más importantes en la actualidad se refiere a la posible infiltración delictiva en la industria de las apuestas, como se reveló en 2015 a través de un caso importante que involucró a la mafia italiana y sitios web malteses. El control de los operadores de apuestas permite que las redes criminales laven dinero fácilmente y obtengan ganancias mediante la provisión de apuestas ilegales, especialmente si estas redes de apuestas combinan actividades minoristas y en línea. El enfoque basado en el riesgo debe adaptarse a cada contexto nacional, dependiendo en particular del nivel de infiltración del crimen organizado y del tamaño del mercado de apuestas ilegales.

Durante unos seminarios en el año 2017 diferentes países expresaron sus fortalezas y debilidades respecto a estas actividades delictivas. Había dos enfoques diferentes sobre cómo regular el mercado de apuestas y protegerlo de riesgos delictivos y se basan en enfoques filosóficos opuestos.

Por un lado, comúnmente observada en Gran Bretaña y respaldada por la industria privada de apuestas, se enfoca en la competitividad del mercado legal, el cual es considerado como una herramienta eficiente para secar el mercado ilegal. De acuerdo con este punto de vista, las restricciones en el mercado legal automáticamente conducen a los consumidores al mercado ilegal, que existe de facto y es relativamente accesible. En la lucha contra los riesgos delictivos, como el amaño de partidos o el blanqueo de capitales, este enfoque normativo confía en la industria de las apuestas. Considera que el juego, y en particular las apuestas, puede ser un sector sensible pero que no debe regularse demasiado estrictamente. Por lo tanto, la regulación se centra principalmente en la satisfacción del consumidor. Sin embargo, si se ha identificado un riesgo, los reguladores establecen algunas medidas para intentar limitar el daño a la sociedad.

Por otra parte, está el observado principalmente en el “continente”, que considera el sector de las apuestas como un sector sensible a ser regulada más estrictamente. Por lo tanto, la regulación se centra principalmente en la precaución al principio e impone restricciones en el mercado de apuestas. También tiende a desconfiar de la industria y, por lo tanto, impone más control a los operadores y al mercado. Este tipo de regulación apunta a minimizar el daño para la sociedad, sin establecer la satisfacción del consumidor como un objetivo primordial. Para luchar contra las apuestas ilegales, por un lado se encuentra un compromiso entre la atractivo del mercado legal y restricciones, y por otro lado se aplican medidas para bloquear y reprimir a los operadores ilegales.

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