La tuneladora Mayrit perfora casi seis kilómetros para unir Comillas con Conde de Casal, con 300 operarios
La tuneladora de última generación bautizada como Mayrit ha iniciado la perforación del tramo de 5.593 metros que conectará la futura estación de Comillas con el nuevo intercambiador de Conde de Casal, en una obra que aspira a acelerar la ampliación de la Línea 11 del Metro. La máquina avanzará a un ritmo medio de 15 metros diarios (unos 500 metros al mes), y solo se detendrá puntualmente para el cambio de piezas desgastadas mientras instala anillos de refuerzo formados por siete dovelas.
El proyecto contempla la incorporación de cinco nuevas estaciones: dos de nueva construcción —Comillas y Madrid Río— y tres de enlace en Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal. Todas las paradas se diseñarán con accesos equipados con escaleras fijas y mecánicas, ascensores que garanticen plena accesibilidad y, al menos, un itinerario adaptado que conecte la calle con los trenes.
Más de 300 operarios trabajarán en turnos continuos los siete días de la semana para maximizar el ritmo de avance. La ejecución del túnel exige una gran logística industrial: 32.000 toneladas de acero, 210.000 metros cúbicos de hormigón y la colocación de más de 25.000 dovelas, cuya fabricación comenzó en septiembre de 2025 en una planta creada expresamente para esta obra.
Financiación y alcance de la obra
El Ejecutivo autonómico ha reservado una partida superior a 739 millones de euros para este proyecto, de los cuales 586 millones se destinarán a la ejecución del túnel y de las cinco estaciones, tras un incremento presupuestario de 53,7 millones autorizado recientemente por el Consejo de Gobierno.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, asistió al inicio de la perforación y anunció que la ampliación de la Línea 11, en su conjunto, contará con una inversión de 880 millones de euros y supondrá el primer paso de una intervención más ambiciosa que llevará la línea hasta los 33 kilómetros, conectando Cuatro Vientos con Valdebebas.
Impacto urbano y medioambiental
La prolongación incluye medidas para mitigar el impacto ambiental de las obras: restauración de jardines y parques afectados y actuaciones compensatorias en áreas verdes próximas, atendiendo a las peticiones de asociaciones y entidades locales. Según la Consejería, estas medidas formarán parte del compromiso de convivencia entre obra e entorno urbano.
En la presentación de los trabajos en la futura estación de Comillas, Díaz Ayuso definió la actuación como “la obra de mayor alcance en muchísimo tiempo” y subrayó que “va a cambiar la vida del suburbano madrileño” y los hábitos de los “millones de pasajeros que cada día confían en él”. La presidenta defendió que la extensión reforzará la conectividad entre el sur y el este de la capital y “conectará barrios, personas y proyectos vitales” de la región.
Paralelamente al avance del túnel, ha comenzado la tramitación administrativa del tramo norte de la prolongación, que conectará Mar de Cristal con Valdebebas y dará servicio a zonas estratégicas como IFEMA, la futura Ciudad de la Justicia y la Terminal T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid‑Barajas. El trazado norte previsto abarca 8,2 kilómetros y seis estaciones (Mar de Cristal, IFEMA, Ciudad de la Justicia, Hospital Enfermera Isabel Zendal, Aeropuerto T4 y Valdebebas Norte), con previsión de inicio en 2027 y finalización en 2031.