¿Rascacielos de 1.300 metros para "vivir" en las nubes?

¿A dónde va el futuro arquitectónico de las grandes ciudades? Esa misma pregunta se ha hecho el diseñador alemán Frank Jendrusch que lleva veinte años trabajando en sus Towerplants, a las que define como "ciudades verticales autoabastecidas con energías solar, eólica y geotermal”.

Rascacielos de unos 1.300 metros (unos 500 metros más alto que el que ostenta el récord de altitud) para estar más cercas de las nubes. La ambición de este alemán es tan alta como su proyecto: que Manhattan, en Nueva York, vea levantarse la primera de ellas hacia 2030: la ya bautizada como la torre Edison, que sería el rascacielos más alto del mundo. Se daría así el pistoletazo de salida a una era de altísimos ecoefidicios en el centro de las megolópolis. ¿Ciudades llenas de gigantescos rascacielos?

Para descongestionar las urbes, estos colosos concentrarían todo tipo de servicios, y sus necesidades energéticas se cubrirían con placas fotovoltaicas, un sistema geotermal propio y turbinas eólicas. Moverse por ella no será problema: sus ascensores de levitación magnética viajarán en vertical o en horizontal a una velocidad de cinco metros por segundo.

Un proyecto que aún tendrá que esperar que en un futuro puede ser lo que reine en las grandes ciudades del planeta Tierra.

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